Main Content

DEVOCIONES

Nuestra Parroquia como su nombre lo indica venera el Corazón de Jesús, donde está intronicada la imagen en un retablo en el prebisterio. Es nuestro Patrono y lo festejamos en el mes de Junio.
La primitiva Capilla restaurada en Diciembre 2015 tiene intronizada la Imagen del Inmaculado Corazón de Maria:
La imagen de San Expedito está intronizada en el templo parroquial.
Placeholder image

SAGRADO CORAZON DE JESUS -
festividad mes de junio

El establecimiento de una Fiesta Solemnísima en honor de su Sagrado Corazón.
" El Viernes siguiente a la Octava de Corpus será llamado el Día de mi Sagrado Corazón"." Es mi voluntad que sea la gran Fiesta de la Tierra".

Celebración Mensual al Sagrado Corazón de Jesús: Celebración de la Misa los Primeros Viernes de cada mes a las 20 Hs.

La Iglesia venera y honra al Corazón de Jesús, como invoca su Santísimo Nombre. Adora al Verbo encarnado y a su Corazón que, por amor a los hombres, se dejó traspasar por nuestros pecados.
Catecismo de la Iglesia Católica, 2669

Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: "El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2, 20). Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres (Pío XII, Enc."Haurietis aquas": DS 3924; cf. DS 3812).
Catecismo de la Iglesia Católica, 478

Cómo nació la devoción al Sagrado Corazón:
La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde lo primeros tiempos de la Iglesia, cuando se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo. La devoción al Sagrado Corazón es una de las importantes porque con ella veneramos al mismo Corazón de Dios. Pero fue Jesús mismo quien, en el siglo diecisiete, en Paray-le-Monial, Francia. solicitó, a través de una humilde religiosa, que se estableciera definitiva y específicamente la  devoción a su Sacratísimo Corazón.
El 16 de junio de 1675 se le apareció Nuestro Señor y le mostró su Corazón a Santa Margarita María de Alacoque. Su Corazón estaba rodeado de llamas de amor, coronado de espinas. con una herida abierta de la cual brotaban sangre y del interior de su corazón salía una cruz. Santa Margarita escuchó a Nuestro Señor decir:  “He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que ingratitud. irreverencia desprecio, en este sacramento de amor. Con estas palabras Nuestro  Señor mismo nos dice en qué consiste la devoción a su Sagrado Corazón.
Son dos pues los actos esenciales de esta devoción: amor y reparación. Amor, por lo   mucho que El nos ama. Reparación y desagravio. por las muchos injurias que recibe, sobre todo en la Sagrada Eucaristía.

Meditaciones
Los judíos, como era el día de la Parasceve, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el día de sábado. por ser día grande aquel sábado, rogaron Pilato que le rompiesen las piernas y los quitasen. Vinieron, pues. los soldados y rompieron las piernas al primero y al otro que estaba crucificado con El: pero llegando a Jesús como le vieron ya muerto, no le rompieron las piernas. Sino que uno de los soldados le atravesó con su lanza el costado. y al instante salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio. y su testimonio es verdadero: El sabe que dice la verdad para que vosotros creáis porque esto sucedió para que se cumpliese la Escritura: «No romperéis ni uno de sus huesos». Y otra Escritura dice también: “Mirarán al que traspasaron”.

Reflexiones
El amor se nos revela en la Encarnación, en ese anclar redentor de Jesucristo por nuestra tierra, hasta el sacrificio supremo de la Cruz. Y, en la Cruz, se manifiesta con un nuevo signo: uno de los soldados abrió a Jesús el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Agua y sangre de Jesús que nos hablan de una entrega realizada hasta el último extremo, hasta el consummatum est, el todo está consumado, por amor.
Al recomendar la devoción al Sagrado Corazón, estamos recomendando que debemos dirigirnos íntegramente -con todo lo que somos: nuestra alma, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones, nuestros trabajos y nuestras alegrías- a Jesús.
En esto se concreta la verdadera devoción al Corazón de Jesús: en conocer a Dios y conocemos a nosotros mismos y en mirar a Jesús y acudir  a El, que nos anima, nos enseña, nos guía.

Novena al Sagrado Corazón de Jesús
Las novenas nos ayudan  a seguir a Jesús día a día y a decir con fiadamente “Jesús.  vos confío” Hay muchas novenas, algunas de ellas redactadas por santos. Aquí incluirnos un modelo que puede ser útil para su oración. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 -Oh, Jesús mío, que dijistes:
“En verdad les digo, pidan y obtendrán, busques y encontrarán, llamen y les abrirán”
- he aquí porque yo llamo, yo busco, yo pido la gracia: (mencionar el favor que se desea)
Oh señor Jesús, a tú Sagrado Corazón yo confío esta intención. 
Solo mírame, entonces haz conmigo lo que tú Corazón indique.
Deja que tu Sagrado Corazón decida ...
Yo confío en ti ...
Me abandono en tu Misericordia, Señor Jesús! Ella no me fallará, Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío
Sagrado Corazón de Jesús creo en tu amor por mí.
Sagrado Corazón de Jesús. Que venga tu Reino.
Oh sagrado Corazón de Jesús, te he pedido por tantos favores, pero con ansias te imploro por esta petición.
Tómala, ponla en tu abierto y roto corazón, y cuando el Padre eterno la mire, cubierta por tu Preciosa Sangre, no podrá rehusarla.
Ya no será mi oración, sino la tuya, Oh Jesús.
Oh Sagrado Corazón de Jesús,
Pongo toda mi confianza en Ti.
Nunca permitas que me confunda ...
Amén.

Padre Nuestro ...
Dios te salve, María ....
Gloria la Padre, al hijo y al Espíritu Santa. Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.
Santiguarse.

Santa Margarita María Alacoque
Margarita nace el 22 de julio de 1647 en el pequeño pueblo de Lautecour en Francia.
Su padre Claudio Alacoque, juez y notario. La mamá Filiberto Lamyn. Los hijos son cinco. La menor es Margarita. El párraco, Antonio Alacoque, tío suyo, la bautiza a los tres días de nacida. Ella dice en su autografía que desde pequeña le concedió Dios que Jesucristo fuera el único dueño de su corazón.
Es llevada al colegio de las Clarisas y a los nueve años hace la primera Comunión. Contrajo una enfermedad que  la tuvo paralizada por varios años. Pero al fin, un día se le ocurrió consagrarse a la Virgen Santísima y ofrecerle propagar su devoción, y poco después Nuestra Señora le concedió la salud.
Era muy joven cuando quedó huérfana de padre y entonces la mamá de Don Claudio Alacoque y dos hermanas de él, se vinieron a las casa y se apoderaron de todo y la mamá de Margarita y sus cinco niños se quedaron como esclavizados. Todo estaba bajo la llave y sin el permiso de las tres mandonas mujeres no salía nadie de la casa. Así que Margarita no le permitían ni siquiera salir entre semana a la iglesia. Ella se retiraba a un rincón y allí rezaba y lloraba.
Un día, después de comulgar sintió que Jesús le decía “ Soy lo mejor que en esta vida puedes elegir. Si te decides a dedicarte a mí servicio tendrás paz y alegría. Si te quedas en el mundo tendrás tristeza y amargura”. Desde entonces decidió hacerse religiosa, costara lo que costara.
Por fin, en el año 1671 fue admitida en la comunidad de La Visitación, fundada por San francisco de Sales. Entró al convento de Paray-Le-Monial. Una de sus compañeras de noviciado dejó escrito “Margarita  dio muy buen ejemplo a las hermanas por su caridad; jamás dijo una sola palabra que pudiera molestar a alguna y demostraba una gran paciencia al soportar las duras reprimendas y humilliaciones que recibía frecuentemente.
El 27 de diciembre de 1673 se le apareció por primera vez el Sagrado corazón de Jesús. Ella había pedido permiso para ir los jueves de 9 a  12 de la noche a rezar ante el Santísimo Sacramento del altar, en recuerdo de las tres horas que Jesús pasó orando y sufriendo en el huerto de Gersemaní.
De pronto se abrió el sagrario donde están las hostias consagradas y apareció Jesucristo como suele verse en algunos cuadros.
Jesús señalando su corazón con la mano dijo “he aquí el corazón que tanto ha amado la gente y en cambio recibe ingratitud y olvido. Tú debes procurar desagraviarme”. Nuestro Señor le recomendó que se dedicara a propagar la devoción al corazón de Jesús porque el mundo es muy frío en amor hacia Dios y es necesario enfervorizar a las personas por este amor.
Durante  18 meses el corazón de Jesús se le fue apareciendo. Le pidió que se celebrara la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús cada año el viernes de la semana siguiente a la fiesta de Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus). El Sagrado Corazón de Jesús le hizo a Santa Margarita unas promesas maravillosas para los que practiquen esta hermosa devoción.
Margarita le decía al sagrado Corazón “¿Por qué  no elige a otra que sea Santa, para que propague estos mensajes tan importantes? Yo soy demasiado pecadora y muy fría para mar a mi Dios. Jesús le dijo “Te he escogido a ti que eres un abismo de miserias, para que aparezca más mi poder. Y en cuanto a tu frialdad para amar a Dios, te regalo una chispita del amor de mi Corazón” Y le envió una chispa de la llama que ardía sobre su Corazón, y después de ese día la santa empezó a sentir un amor grandísimo hacia Dios y era tal el calor que le producía su corazón que en pleno invierno a varios ¡grados bajo cero, tenía que abrir la ventana de su habitación porque sentía que se iba a quemar con tan grande llama de amor a Dios  que sentía su corazón (Ojalá Dios nos diera a nosotros una chispita de esas!).
Nuestro Señor le decía: “No hagas nada sin permiso de las superioras. El demonio no tiene poder contra las que son obedientes”
Margarita enfermó gravemente. La superiora le dijo: “Creeré que si son ciertas las apariciones de que hablas, si el Corazón de Jesús le concede la curación” Ella le pidió al sagrado Corazón que la curara y sanó inmediatamente. Desde ese día su superiora creyó que sí en verdad se le aparecía Nuestro Señor.
Margarita fue nombrada Maestra de noticias. Enseño a las novicias la devoción al sagrado Corazón y aquellas jóvenes progresaron rapidísimo en santidad. Luego enseño a su hermano (comerciante) esta devoción y el hombre hizo admirables progresos en santidad. 
En tanto, muchos sacerdotes empezaron a comprobar que en las casas donde practicaban la devoción al Corazón de Jesús las personas se volvían mucho más fervorosas.
El Corazón de Jesús le dijo “Si quieres agrandarme confianza  en Mí. Si quieres agradarme más, confía en más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí”
Antes de morir obtuvo que en su comunidad se celebrara por primera vez la fiesta del Sagrado corazón de Jesús.
El 17 de octubre de 1690 a los 43 años, murió llena de alegría porque podía ir a estar para siempre en el cielo al lado de su amadísimo Señor Jesús, cuyo Corazón había enseñado ella a mar tanto  en este mundo. En 1920 es canonizada por el Papa Benedicto XV.

María, Madre de Jesús y nuestra, nos señala hoy su Inmaculado Corazón. Un corazón que arde de amor divino, que rodeado de rosas blancas nos muestra su pureza total y que atravesado por una espada nos invita a vivir el sendero del dolor-alegría.

INMACULADO CORAZON DE MARIA

La Fiesta de su Inmaculado Corazón nos remite de manera directa y misteriosa al Sagrado Corazón de Jesús. Y es que en María todo nos dirige a su Hijo. Los Corazones de Jesús y María están maravillosamente unidos en el tiempo y la eternidad...
La Iglesia nos enseña que el modo más seguro de llegar a Jesús es por medio de su Madre.
Por ello, nos consagramos al Corazón de Jesús por medio del Corazón de María. Esto se hace evidente en la liturgia, al celebrar ambas fiestas de manera consecutiva, viernes y sábado respectivamente, en la semana siguiente al domingo del Corpus Christi. Santa María, Mediadora de todas las gracias, nos invita a confiar en su amor maternal, a dirigir nuestras plegarias pidiéndole a su Inmaculado Corazón que nos ayude a conformarnos con su Hijo Jesús.Venerar su Inmaculado Corazón significa, pues, no sólo reverenciar el corazón físico sino también su persona como fuente y fundamento de todas sus virtudes. Veneramos expresamente su Corazón como símbolo de su amor a Dios y a los demás.
El Corazón de Nuestra Madre nos muestra claramente la respuesta a los impulsos de sus dinamismos fundamentales, percibidos, por su profunda pureza, en el auténtico sentido. Al escoger los caminos concretos entre la variedad de las posibilidades, que como a toda persona se le ofrece, María, preservada de toda mancha por la gracia, responde ejemplar y rectamente a la dirección de tales dinamismos, precisamente según la orientación en ellos impresa por el Plan de Dios.
Ella, quien atesoraba y meditaba todos los signos de Dios en su Corazón, nos llama a esforzarnos por conocer nuestro propio corazón, es decir la realidad profunda de nuestro ser, aquel misterioso núcleo donde encontramos la huella divina que exige el encuentro pleno con Dios Amor.

Entronización
La imagen de la Virgen del Inmaculado Corazón de María está representada en la fuerza corpórea y terrenal de sus vestiduras, que la conectan con nuestra realidad y por lo etéreo de su cuerpo, lo etéreo que nos conecta con su hijo y nuestro padre, como gran mediadora.
Sus ojos con mirada dulce y profunda de madre se introducen en nuestro corazón y nos buscan y nos miran desde cualquier lugar en que nos encontremos.Nos busca para ofrecernos ese eterno amor de madre comprensiva y sanadora, con una sonrisa de fe y esperanza.
Sus manos tiernas nos  ofrecen su corazón en un acto de total entrega y nos llaman a ponernos bajo su manto y dejarnos cobijar por su amor. La fuerza física del manto nos indica su protección de madre.
Esas manos llenas de dulzura nos invitan a inclinarnos en su regazo y dejarnos acariciar y sentir su bondad incondicional y el bálsamo de su amor, amor eterno que viene de su Hijo y de nuestro Padre.
El corazón que nos entrega con total desprendimiento es también el nuestro en sus manos y como nuestro está representado por la margaritas silvestres del suelo patagónico.
Esta imagen desde su concepción fue realizada pincelada a pincelada con la oración de toda la Comunidad de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.
Fue plasmada con la intención y pedido en oración de la artista para que pueda llamar al recogimiento y la oración y trasmitir el cobijamiento y el amor eterno. Primeramente fue entronizada en el templo y en Diciembre de 2015 en la capilla que lleva su nombre, y esta ubicada pegado al templo.
Artista Plástica: Lucía Torres

SAn expedito-19 de abril

Leer su apasionante historia